Califican como «abundantes» las pruebas contra Mérida Sánchez en Nueva York

​La jueza federal Katherine Polk Failla calificó como «abundantes» las evidencias recopiladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en el proceso judicial contra el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, durante la segunda audiencia celebrada la mañana de este lunes 1 de junio de 2026 en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. La postura de la juzgadora estadounidense contradice las declaraciones emitidas en México por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha sostenido públicamente que no existen elementos probatorios contra los exfuncionarios sinaloenses implicados en el caso.

​La comparecencia, que duró menos de 20 minutos, se centró en el desahogo de la agenda procesal. El exmando policial e integrante del gabinete del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, ingresó al tribunal portando uniforme penitenciario color kaki y encadenado de pies, manos y cintura. Durante la sesión, la jueza notificó que la fiscalía estadounidense dispondrá de un plazo de 60 días para organizar y entregar el material probatorio a la defensa, una prórroga justificada por la complejidad del caso y debido a que los imputados dentro del expediente general están llegando en olas.

​Mérida Sánchez, quien estuvo al frente de la seguridad en Sinaloa entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024, fue acusado formalmente por el gobierno norteamericano en abril pasado. La Fiscalía de Distrito Sur de Nueva York lo señala por presuntamente recibir sobornos mensuales en efectivo de 100 mil dólares por parte de la facción delictiva de «Los Chapitos», a cambio de filtrar información de inteligencia sobre operativos y redadas en laboratorios clandestinos.

​El excomandante de la 21 Zona Militar en Michoacán es el primero de los 10 ciudadanos mexicanos requeridos en este expediente que se entregó voluntariamente a la justicia de Estados Unidos. De ser hallado culpable por los cargos de conspiración y vínculos con el narcotráfico, podría alcanzar una pena de entre 40 años de cárcel y cadena perpetua. La jueza Polk Failla programó la próxima comparecencia para el 4 de agosto, fecha en la que se revisará el estatus de las evidencias rumbo al juicio.