La coordinadora del Grupo Parlamentario del PRI en el Congreso de Sinaloa, Irma Moreno Valle, advirtió que el próximo gobernador o gobernadora debe representar un cambio real y no ser una continuidad del grupo político que actualmente gobierna el estado.
La legisladora sostuvo que Sinaloa necesita orden político, paz, seguridad y una economía fortalecida, por lo que consideró necesario que quien llegue al Ejecutivo estatal tenga preparación, capacidad para generar acuerdos y, sobre todo, esté libre de conflictos de interés.
Moreno Valle aclaró que el PRI no tiene por ahora un nombre específico para proponer, pero sí una exigencia: que el perfil que sea elegido llegue a gobernar para la ciudadanía y no responda a intereses partidistas o de grupos políticos.
La priista también se pronunció sobre la posibilidad de que Geraldine Bonilla Valverde vuelva a ocupar la gubernatura y fue contundente al señalar que el PRI estaría completamente en contra, al considerar que significaría mantener la misma línea de gobierno.
Asimismo, explicó que actualmente se analiza si corresponde hablar de un gobernador interino o sustituto, debido a los distintos escenarios que podrían presentarse tras la licencia de Rubén Rocha Moya. Señaló que existen vacíos y situaciones que nunca se habían presentado en Sinaloa, por lo que el Congreso revisa antecedentes y criterios jurídicos para determinar el procedimiento correcto.
Moreno Valle consideró que los sectores productivos también están buscando certeza y estabilidad, especialmente ante las dudas que genera un nuevo cambio en el Ejecutivo estatal.
Finalmente, criticó que la discusión política se concentre en la sucesión mientras permanecen pendientes problemas graves en Sinaloa. Por ello, insistió en que quien llegue debe romper con las disputas internas de Morena y concentrarse en atender las necesidades del estado.
La diputada sostuvo que Sinaloa requiere un proyecto y una agenda propia, por encima de cualquier interés partidista, y pidió que la decisión privilegie a un perfil que realmente esté dispuesto a gobernar y no solamente encabezar una transición política.