La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó su desacuerdo con que familiares de funcionarios en funciones busquen sucederlos en cargos de elección popular, al considerar que una persona no debe heredar su puesto a un familiar, aun cuando la decisión final se tome mediante el voto ciudadano.
La mandataria recordó que promovió una reforma para impedir que familiares hasta el cuarto grado de parentesco puedan ocupar de manera consecutiva un cargo dejado por un familiar. Explicó que esta restricción contempla relaciones directas como esposos, hijos, padres y madres, además de otros familiares incluidos dentro de los niveles de parentesco establecidos por la legislación. Señaló que criterios similares ya existen en el Gobierno Federal y en la mayoría de las administraciones estatales para evitar conflictos de interés.
Sheinbaum indicó que la reforma quedó programada para entrar en vigor en 2030; sin embargo, reiteró que tampoco está de acuerdo con que este tipo de candidaturas familiares se presenten en el proceso electoral de 2027. Añadió que, aunque la decisión corresponde a los partidos políticos y a la ciudadanía mediante el voto, considera que, en general, la población no ve con buenos ojos que los cargos públicos sean ocupados de manera consecutiva por integrantes de una misma familia.