Ejército Mexicano destruye más de 800 armas y 200 mil cartuchos en Culiacán

En un acto oficial celebrado en las instalaciones del campo militar local, el Ejército Mexicano llevó a cabo la destrucción de más de 800 armas de fuego, 4 mil cargadores y más de 200 mil cartuchos de diversos calibres. El evento formalizó el destino final del armamento decomisado en la entidad tras concluir sus respectivos procesos legales, como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad 2024-2030 del gobierno federal.

«La destrucción de las armas de fuego que este día llevaremos a cabo constituye y contribuye a disminuir los índices delictivos para reducir la violencia y fortalecer la seguridad en esta entidad federativa. El uso de armamento ilícito se constituye como el centro de gravedad que brinda fortaleza y alienta la voluntad de los delincuentes, por lo que en la medida que las autoridades neutralicen estas capacidades, se contribuye al objetivo de lograr un México con justicia y libre de violencia», declaró el General de Brigada D.E.M. Julio César Islas Sánchez, comandante de la Novena Zona Militar.

​La ceremonia contó con la presencia de autoridades de los tres órdenes de gobierno, destacando la asistencia de la Fiscal General del Estado de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo; la Presidenta Municipal Provisional de Culiacán, Ana Miriam Ramos; y el Secretario de Seguridad Pública Estatal, Sinuhé Téllez López. Durante la intervención de los mandos militares, se enfatizó la reciprocidad y coordinación interinstitucional entre las policías municipales, estatales, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y las fiscalías local y federal para lograr la correcta judicialización y decomiso definitivo de los artefactos.

​Asimismo, se hizo mención de las recientes reformas aplicadas a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, las cuales robustecen las facultades de control sobre nuevas tecnologías, blindajes y registros para mitigar el tráfico ilegal de arsenal. Al cierre del protocolo, los integrantes del presídium se trasladaron a los módulos de corte y destrucción para atestiguar la inutilización mecánica e irreversible del material bélico, compuesto específicamente por 177 armas cortas y 633 armas largas.