La atención integral a las familias desplazadas por la violencia en Sinaloa enfrenta un reto estructural mayor debido a una histórica crisis de vivienda en el estado, señaló Óscar Loza Ochoa al abordar la situación del grupo refugiado en el sector Monte Sierra.
El presidente de la CEDH explicó que se busca la mediación con la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (SEBIDES) para atender necesidades urgentes de este grupo, que ha reportado nuevas amenazas, y que requiere prioritariamente «un techo, alimentación y atención médica» para casos crónicos.
Sin embargo, Loza Ochoa enfatizó que la capacidad de respuesta se ve mermada por el rezago habitacional que arrastra la entidad, el cual se profundiza año con año con los nuevos matrimonios y los movimientos forzados de personas.
«La trae [la crisis], eso lo acarreamos desde hace rato, porque de acuerdo a INEGI desde el 2022 nos hacían falta 432 mil viviendas. Se profundiza obviamente este problema con los desplazamientos y con los 16 mil matrimonios en promedio cada año», detalló.
El activista hizo un llamado a las autoridades estatales para desarrollar la «mayor sensibilidad posible» y cumplir con la ley local para prevenir y atender el desplazamiento interno, garantizando al menos los servicios básicos de supervivencia para estas familias.