En un llamado unificado y cargado de urgencia, líderes agrícolas de Sinaloa declararon que el campo está al borde del colso y exigieron la intervención directa del gobernador Rubén Rocha Moya para evitar una crisis financiera y social. Tras tres años de pérdidas, aseguran que el sistema actual solo enriquece a los intermediarios mientras ellos, los que siembran la tierra, están desapareciendo. “Lo que necesitamos son resultados”, fue el clamor generalizado en una reunión donde la advertencia más grave resonó con fuerza: si no hay un rescate, el campo de Sinaloa perderá su identidad y quedará en manos de grandes corporativos.
La principal preocupación expresada no fue solo económica, sino social. Los productores advierten que la falta de rentabilidad está expulsando a los agricultores locales, abriendo la puerta a que empresas transnacionales tomen el control. La productora Alta Gracia González Gastélum pintó el panorama más sombrío al afirmar que, de continuar así, el campo sinaloense imitará el modelo de Argentina, dominado por grandes corporaciones. “Vamos a perder en Sinaloa nuestra identidad como productor del campo”, advirtió. “Se va a seguir sembrando la tierra, eso ténganlo por seguro, pero ya no va a tener mi rostro, ni el rostro de Modesto en Guasave, ni el de César en Navolato. Va a tener un rostro corporativo”.
Esta amenaza, afirmaron, es el resultado de un modelo de negocio injusto donde el único que no tiene ganancias aseguradas es quien trabaja. “La sociedad debe saber que nosotros, en términos contables, desde que iniciamos el ciclo, iniciamos en números rojos”, explicó el productor Diego Arroyo Delacos. Detalló que mientras los insumos suben entre un 5% y 10% anualmente, “lo que no sube es la rentabilidad de nosotros, esa es la que no está segura nunca”.
Para hacer frente a esta situación, los líderes desglosaron una serie de distorsiones del mercado que anulan sus ganancias. El Dr. Emilio González denunció que pagan precios inflados, con una diferencia de hasta $3,000 pesos por bolsa de semilla en comparación con estados vecinos. A esto se suma, según Ignacio Leal García, el calvario del financiamiento, pues se ven orillados a recurrir a “parafinancieras con intereses muy caros, del 18, el 20, por ahí fluctúa todo eso”. Finalmente, Modesto López Leal alzó la voz contra los abusos en los centros de acopio, donde los descuentos por humedad e impurezas merman aún más sus ingresos.
La propuesta más elaborada y exigida por los productores es la creación de un seguro que garantice un precio justo para el maíz del ciclo 2025-2026. La petición central es que el gobierno federal pague el costo total de esta cobertura, que protegería a los agricultores de las caídas del mercado sin limitar sus ganancias si los precios suben. Además, solicitaron que sea el propio gobierno quien gestione la compra de este seguro, argumentando la complejidad del proceso para un productor común. Como medida complementaria y estratégica, pidieron regular la importación de granos. “Lo que estamos pidiendo es que se regule, que sea después de que nosotros vendamos nuestra cosecha en Sinaloa”, puntualizó el Dr. Emilio González.
Los líderes concluyeron que la unidad es indispensable para lograr estos cambios. “Ahorita esto no es de colores, aquí se trata de unificar y fortalecer al gobernador y al secretario para lograr esto”, finalizó Ignacio Leal, subrayando que solo con un frente común y el apoyo decidido del gobierno podrán rescatar la actividad que da de comer a Sinaloa y a México.