Después de la reciente lluvia registrada en la ciudad, el nivel del agua en el canal de Chulavista subió ligeramente, sin provocar inundaciones ni desbordamientos de cañerías. Sin embargo, se observa un flujo constante de basura y aguas negras, lo que mantiene en alerta a los vecinos.
La acumulación de desechos es visible en todo el tramo del canal que va desde la calle 14 hasta más allá de Capistrano, zona donde cada temporada de lluvias se repite esta problemática. En años anteriores, este punto ha sido vigilado debido a incidentes graves durante fuertes precipitaciones, cuando el nivel del agua se eleva peligrosamente. Entre esos casos, se registran accidentes en los que vehículos han caído al canal, provocando incluso la pérdida de vidas humanas.
Residentes señalan que, por ser una zona baja, Chulavista es propensa a inundaciones, y que algunas personas aprovechan las lluvias para sacar basura de sus casas, contribuyendo a la acumulación de residuos en el canal.