El Programa de Viviendas para el Bienestar impulsado por el Gobierno de México necesita estudios de factibilidad y una planeación urbana integral para asegurar su efectividad y sostenibilidad, consideró la doctora Sylvia Cristina Rodríguez González, profesora investigadora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
La especialista explicó que el proyecto contempla la construcción de 500 mil viviendas a nivel nacional, de las cuales 29 mil están proyectadas para Sinaloa y 6 mil para Culiacán. No obstante, señaló que la falta de reservas territoriales adecuadas y la urbanización desordenada representan retos importantes.
“Actualmente no contamos con reservas territoriales suficientes en el municipio. Estas deben planearse con base en suelo vacante, considerando su viabilidad y las necesidades poblacionales, para evitar fenómenos como viviendas abandonadas o vandalizadas”, indicó.
Rodríguez González también destacó la necesidad de que las nuevas viviendas estén acompañadas de infraestructura y equipamientos adecuados, más allá de servicios básicos, con el objetivo de garantizar condiciones óptimas para los beneficiarios.
Asimismo, señaló que algunos asentamientos irregulares deberán ser reubicados, ya que no se ubican en zonas seguras o sostenibles. “Hay colonias consolidadas ubicadas en zonas de riesgo como canales o arroyos, lo que demuestra que no son sostenibles para el desarrollo urbano”, explicó.
Por último, subrayó que este programa representa una oportunidad para que profesionales de la arquitectura e ingeniería propongan soluciones habitacionales adecuadas al entorno y al clima, con diseños que incluyan iluminación y ventilación adecuadas.