UAS reporta un déficit estructural de mil 600 millones de pesos y requiere mil 380 millones extraordinarios para cerrar 2026 

La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ha enfrentado un año complejo por un déficit presupuestal estructural, aseguró el director general de Comunicación Social de la institución, José Carlos Aceves Tamayo. Explicó que esta situación obedece a varios factores: incrementos al subsidio inferiores a la inflación real, lo que provoca pérdida del poder adquisitivo; la falta de recursos extraordinarios federales en los últimos años; un subsidio por alumno por debajo de la media nacional; y prestaciones económicas no reconocidas en los Convenios de Apoyo Financiero, además del esfuerzo por mantener los indicadores de calidad, la cobertura universal y una educación integral. 

“La UAS inició 2026 con una crisis financiera estructural”, afirmó. Señaló que el rector Jesús Madueña Molina ha informado de esta situación a la comunidad universitaria y a la sociedad en más de 45 ocasiones durante el año, en distintos foros, reuniones y gestiones ante autoridades estatales y federales. 

Detalló que, de acuerdo con las cifras oficiales presentadas por el rector, la Universidad registra un déficit anual estructural de mil 600 millones de pesos, ya que cada año requiere esos recursos adicionales para garantizar su operación. “En parte, esto se debe a que el 94 por ciento de su presupuesto se destina al pago de nómina”, dijo, de los cuales 2 mil 700 millones de pesos corresponden únicamente al pago de más de 6 mil jubilados, que, según indicó, no están subsidiados. 

Aceves Tamayo indicó que la institución mantiene compromisos financieros con el IMSS, el Infonavit, el SAT y el Gobierno del Estado, cuyos adeudos se cubren mediante la firma de convenios. Añadió que se ha priorizado mantenerse al corriente en estos compromisos y garantizar el pago de salarios del personal docente y administrativo, activo y jubilado. 

El funcionario enfatizó que la UAS cumplió con la Reingeniería Financiera y Administrativa solicitada en su momento por las autoridades federales, y que ahora es fundamental continuar con las gestiones y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno para avanzar en la solución del déficit estructural. 

Explicó que, mediante un corrimiento financiero federal, es decir, un adelanto del subsidio de noviembre para julio de 2026, se logró cubrir la deuda de 131 millones de pesos por concepto de prima vacacional 2025, así como el pago de las quincenas de junio y la prima vacacional 2026. 

Sobre el presupuesto de 2026, informó que asciende a más de 8 mil millones de pesos: una aportación federal de 5 mil 379 millones y una estatal de 2 mil 668 millones. Por la falta de liquidez, dijo, desde febrero se presentaron dificultades para cubrir las quincenas, situación que se repitió en las segundas quincenas de abril y mayo y que originó el paro de labores del 29 de junio al 8 de julio de 2026. 

Finalmente, señaló que, para el cierre de 2026, la Universidad requiere al menos mil 380 millones de pesos extraordinarios: 840 millones para el pago de aguinaldos y 270 millones para cada una de las dos quincenas de diciembre. Indicó que el rector continúa con las gestiones ante las autoridades estatales y federales y que ha hecho un llamado a la unidad de la comunidad universitaria para hacer frente al cierre de año. El comunicado no precisa la respuesta de esas autoridades.