El investigador de la Facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Arturo Sánchez Parra, planteó la necesidad de estudiar qué ocurrió después de la matanza de Tlatelolco de 1968 y no limitar la historia del movimiento estudiantil a lo sucedido el 2 de octubre.
La propuesta surgió durante la conferencia “Pensar en el 2 de octubre”, realizada en el Auditorio de Humanidades de la UAS como parte de la asignatura Formulación de Proyectos Históricos, donde el especialista presentó avances de sus investigaciones en archivos y periódicos.
Sánchez Parra señaló que una parte de la investigación académica ha dejado en segundo plano lo ocurrido a partir del 3 de octubre, por lo que consideró necesario documentar las consecuencias políticas y sociales que dejó el movimiento.
Entre los temas que identificó como parte de este periodo está el debate entre estudiantes de la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional sobre si debían mantener la huelga después de la tragedia, en un contexto marcado por la desilusión y el desgaste del movimiento.
También destacó la discusión sobre la reforma de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal, cuya modificación comenzó a plantearse después de la masacre, así como las acciones del Gobierno para manejar la imagen del país ante la cercanía de los Juegos Olímpicos de México 1968.
El investigador también ubicó al movimiento estudiantil mexicano dentro de un contexto internacional de movilizaciones y conflictos sociales, entre ellos la oposición a la guerra de Vietnam, la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, el Mayo Francés y la Primavera de Praga.
De cara al 60 aniversario del 2 de octubre en 2028, Sánchez Parra propuso que la Facultad de Historia o el área de Humanidades de la UAS comiencen desde ahora una agenda académica que incluya investigaciones, publicaciones y actividades para analizar el impacto de 1968 desde las ciencias sociales.
La intención, explicó, es aprovechar los próximos años para ampliar la documentación y construir nuevas lecturas sobre lo que dejó el movimiento estudiantil después de la tragedia de Tlatelolco.