UAS analiza cómo la cocina sinaloense refleja cambios sociales y culturales 

La cocina sinaloense fue tema de análisis académico durante la Jornada Universitaria del Conocimiento UAS 2026, donde investigadores y estudiantes revisaron cómo los alimentos, las formas de prepararlos y los hábitos de consumo también cuentan parte de la historia de una sociedad. 

La mesa redonda “Acercamientos interdisciplinarios a la alimentación sinaloense” se realizó en el Auditorio de Humanidades, con la participación de integrantes de la Facultad de Historia, la Escuela de Ciencias Antropológicas y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa. 

La profesora e investigadora Sandra Luz Gaxiola Valdovinos explicó que estudiar la alimentación implica observar más que los ingredientes o las recetas. También supone revisar factores económicos y políticos, las formas de convivencia alrededor de la mesa, las diferencias de clase y los significados que las personas atribuyen a sus prácticas cotidianas. 

Durante su intervención, Gaxiola Valdovinos abordó los cambios que se produjeron en Sinaloa a partir del desarrollo de la agricultura, la industria azucarera y la producción de hortalizas durante el siglo XX. Esas actividades no solo abastecieron mercados internacionales: también modificaron la disponibilidad de productos y las costumbres alimentarias de la población, además de contribuir a enfrentar crisis alimentarias de otras épocas. 

Desde la antropología, la estudiante Miroslava Félix Martínez presentó un análisis sobre la creencia de la “buena mano” en la cocina. A partir de conceptos trabajados por autores como Mary Douglas y James George Frazer, revisó la idea de que ciertas cualidades de quien prepara los alimentos pueden transmitirse a la comida mediante el contacto físico. 

El planteamiento permitió discutir cómo las creencias relacionadas con la preparación de los alimentos conviven con otras formas de explicar el mundo. La ponencia también cuestionó la separación tajante entre pensamiento científico y pensamiento mágico en las prácticas culturales. 

Por su parte, Hugo Manuel Guzmán Herrera, estudiante de la Maestría en Estudios Culturales, expuso avances de una investigación sobre el sushi en Culiacán. Su trabajo examina cómo un platillo originado fuera de la región llegó a incorporarse a la oferta gastronómica local y adquirió características propias dentro de la identidad culinaria sinaloense. 

El estudio aborda ese proceso de adaptación, descrito por algunos autores como “culinarización” de alimentos foráneos, para comprender cómo cambian los productos cuando se integran a nuevos contextos y qué dicen esas transformaciones sobre las dinámicas actuales de consumo. 

En el encuentro también participaron Duvan Castro Millán, Alejandra Álvarez Chiquete, Julio Bernal y Miguel Sánchez. La actividad reunió perspectivas de historia, antropología, sociología y gastronomía para examinar la alimentación como parte de la vida social y cultural de Sinaloa.