Aunque no forma parte del calendario oficial, cada 29 de julio miles de personas recuerdan el Día Internacional del Mal de Amores, una fecha que ha cobrado popularidad en redes sociales como un espacio para hablar sobre las rupturas sentimentales y el proceso de superar un corazón roto.
Más allá de la tristeza por el fin de una relación, especialistas señalan que una decepción amorosa puede provocar un proceso de duelo con efectos emocionales y físicos, como ansiedad, insomnio, falta de apetito, dificultad para concentrarse e incluso malestares corporales.
El objetivo de esta fecha no es romantizar el sufrimiento, sino recordar que expresar las emociones y pedir ayuda cuando sea necesario también forma parte de la recuperación. Mantener actividades que generen bienestar, apoyarse en familiares o amistades y acudir con un profesional en caso de ser necesario son algunas de las recomendaciones para enfrentar este proceso.
Con el paso del tiempo, el dolor suele disminuir y muchas experiencias que alguna vez parecían imposibles de superar terminan convirtiéndose en aprendizaje.
Porque, aunque un corazón roto puede sentirse como el fin del mundo, también puede ser el inicio de una nueva etapa.