La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que su gobierno no contempla permitir la explotación del petróleo nacional por parte de empresas transnacionales, y aseguró que se mantendrá la política de protección de los recursos energéticos del país.
La mandataria señaló que, con el uso de nuevas tecnologías de extracción, ya no es necesario recurrir a la perforación de un gran número de pozos, lo que permite optimizar los procesos en la industria petrolera.
En respuesta a señalamientos sobre una posible apertura a compañías extranjeras, Sheinbaum Pardo rechazó esta posibilidad y sostuvo que los contratos realizados durante su administración han sido bajo condiciones favorables para el país, principalmente con participación de empresas nacionales.
Asimismo, hizo referencia a proyectos desarrollados en administraciones anteriores, como el impulsado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en el que se contempló la exploración en aguas profundas bajo esquemas regulados.
La presidenta subrayó que, aunque podría considerarse el uso de tecnología extranjera en algunos procesos, esto no implicará la cesión de los recursos naturales, reiterando que la política energética se mantiene enfocada en la soberanía nacional.
En este contexto, advirtió sobre la alta dependencia del país en la importación de gas, particularmente desde el estado de Texas, en Estados Unidos, lo que consideró un reto para la seguridad energética.
Finalmente, enfatizó la necesidad de avanzar hacia la autosuficiencia en materia energética, mediante el fortalecimiento de la producción nacional y la reducción de la dependencia del exterior.