Sheinbaum evita polemizar con declaraciones de funcionaria de EE.UU. y pide reforzar combate al tráfico de armas

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que no responderá a cada declaración emitida por funcionarios del gobierno de Estados Unidos respecto a temas de seguridad, al señalar que ambos países mantienen canales institucionales de diálogo y reuniones permanentes para atender los asuntos bilaterales.

La mandataria federal señaló que existen temas en los que México y Estados Unidos mantienen diferencias de opinión; sin embargo, indicó que su gobierno no busca entrar en debates públicos por las declaraciones de funcionarios estadounidenses.

“Hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero no queremos entrar en un debate sobre ello”, expresó.

Las declaraciones de la presidenta se producen luego de comentarios realizados por la denominada “zar antidrogas” de Estados Unidos, Sara Carter, sobre temas relacionados con el combate al narcotráfico y la producción de fentanilo.

Sheinbaum reiteró la postura de su administración respecto a que en México no se fabrica fentanilo a partir de precursores químicos, además de insistir en la necesidad de mantener la cooperación bilateral en materia de seguridad bajo principios de respeto y coordinación.

En cuanto a las acciones del gobierno estadounidense dentro de los acuerdos de entendimiento en seguridad entre ambos países, reconoció que las autoridades de ese país han realizado operativos para reducir el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano.

No obstante, consideró necesario fortalecer dichas acciones y ampliar los esfuerzos preventivos para disminuir el consumo de drogas.

“Ellos han hecho muchos operativos para disminuir el paso de armas. Lo que nosotros queremos es que haya más. Y también la parte preventiva, porque si no baja el consumo, obviamente hay que hacer muchas cosas”, señaló.

La presidenta sostuvo que la cooperación entre México y Estados Unidos debe continuar enfocada en la atención de las causas que generan la violencia, el combate al tráfico de armas y la reducción del consumo de drogas, como parte de una estrategia integral de seguridad compartida.