La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que a partir del próximo año los bancos ya no podrán deducir de impuestos sus aportaciones al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), organismo que administra la deuda del Fobaproa.
Actualmente, la mayor parte de los recursos para pagar esa deuda proviene del dinero público, mientras que una parte menor es cubierta por los bancos. Sin embargo, esa fracción podía deducirse de impuestos, lo que reducía el impacto real de su contribución.
Con esta medida, el gobierno calcula que se recuperarán alrededor de 10 mil millones de pesos, recursos que dejarán de descontarse como beneficio fiscal para las instituciones bancarias.
Sheinbaum explicó que esta decisión busca mayor justicia tributaria, ya que considera injusto que los bancos, mientras pagan su aportación al IPAB, también la deduzcan de impuestos. La medida será incluida en la próxima Ley de Ingresos como parte del paquete económico.