En el Congreso del Estado se expusieron preocupaciones sobre el impacto económico que enfrenta Sinaloa, derivado de un contexto prolongado de inseguridad que ha afectado la generación de empleos y el funcionamiento de diversos sectores productivos. Durante la comparecencia relacionada con el estado que guardan las finanzas públicas, se planteó que esta situación ha provocado cierres de negocios, afectaciones a la actividad agrícola y un ambiente de incertidumbre entre la población sinaloense, de acuerdo con lo expresado por el diputado Sergio Torres Félix, de Movimiento Ciudadano.
En su intervención, el legislador señaló que la agricultura, considerada uno de los pilares económicos del estado, también atraviesa un momento complejo, lo que ha repercutido en el ingreso de las familias y en la estabilidad laboral. Añadió que la crisis de inseguridad ha tenido efectos sociales y económicos, y que existe preocupación entre la ciudadanía ante versiones sobre posibles dificultades financieras del gobierno estatal para atender necesidades de instituciones públicas, como la Universidad Autónoma de Sinaloa y el sector salud.
Ante estos señalamientos, el secretario de Administración y Finanzas, Joaquín Alberto Landeros Güicho, respondió que la actual administración heredó una deuda superior a 17 mil millones de pesos, integrada por compromisos de corto y largo plazo, y aseguró que gran parte de ese pasivo ya ha sido atendido. Indicó que se ha avanzado en el pago de obligaciones heredadas y que la deuda se ha reducido de manera significativa durante el actual sexenio.
El funcionario estatal afirmó que el objetivo es concluir la administración con finanzas estables, sin adeudos a proveedores ni obras pendientes, y sostuvo que el gobierno ha actuado con responsabilidad financiera para cumplir compromisos laborales y fiscales. Añadió que se prevé entregar al término del sexenio un nivel de deuda considerablemente menor al recibido, con el fin de brindar mayor certeza sobre la situación financiera del estado.