Productores agrícolas de la tercera edad permanecen esta mañana en la caseta del Pisal, donde, según el agricultor Martín Linn, están siendo sometidos a un “ruido ensordecedor” generado desde las propias instalaciones. De acuerdo con su testimonio, trabajadores o autoridades del lugar mantienen sirenas y megáfonos encendidos desde hace más de dos horas, provocando lo que califican como una agresión indirecta contra adultos mayores que se manifiestan de manera pacífica.
Linn explicó que ningún representante de gobierno se ha presentado para dialogar o atender la situación, pese a que los productores —muchos de ellos de más de 60 años— permanecen sin bloquear vías ni alterar el orden. Señaló que el personal de la caseta se ha ocultado en oficinas mientras continúa el estruendo, una acción que los manifestantes consideran hostil y riesgosa para su salud auditiva.
Durante la protesta, los agricultores reiteraron que su movimiento busca evidenciar a los “diputados traidores al campo” que, afirman, han votado en contra de medidas que podrían mejorar la situación agrícola del estado. Mantienen su exigencia de un precio justo de 7,200 pesos por tonelada de maíz y señalan que el actual abandono institucional ha llevado a la imposibilidad de hacer rentable cualquier cultivo.
Finalmente, Martín Linn subrayó que, aunque la temporada agrícola ya concluyó, los productores no han recibido apertura para reiniciar el diálogo con las autoridades. Aseguró que permanecerán en la caseta del Pisal pese al ruido “exagerado y deliberado”, a la espera de que alguna instancia oficial acuda a escucharlos y garantice un trato digno a los adultos mayores que sostienen el movimiento.