Alrededor de 13 mil 300 hogares de Sinaloa tuvieron al menos un integrante que sufrió desplazamiento forzado entre 2020 y 2025. Con estas cifras como parte de sus argumentos, la diputada priista Paola Gárate pidió al Gobierno estatal establecer una estrategia de atención para las familias que han tenido que dejar sus comunidades por la violencia.
Durante una conferencia de prensa, la legisladora citó datos de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, según los cuales en esos hogares vivían aproximadamente 43 mil 400 personas.
Gárate señaló que las familias afectadas han abandonado sus viviendas y fuentes de empleo para protegerse. También cuestionó la falta de apoyos y de información sobre el destino de los recursos dirigidos a atenderlas.
La diputada puso sobre la mesa otro dato: entre 2020 y 2025, la población femenina en Sinaloa aumentó en 59 mil 720 personas, mientras que la masculina creció en 15 mil 166.
Ante esa diferencia, planteó investigar qué factores están detrás del cambio, en particular entre los hombres jóvenes, y analizar la posible influencia de la migración, la mortalidad y la violencia.
Por ello, solicitó a la gobernadora interina Graciela Domínguez Nava un diagnóstico sobre las variaciones demográficas, así como medidas de atención para las familias desplazadas y los menores que han quedado en orfandad a causa de la violencia.
Gárate sostuvo que la respuesta debe incluir políticas públicas específicas y acompañamiento constante para las personas afectadas, no solamente atención inmediata.