Muerto en el Congreso plantea dudas sobre autoridad y gobernabilidad

El reciente hecho ocurrido a las afueras del Congreso del Estado volvió a generar cuestionamientos tras haber ocurrido en pleno horario matutino. El hecho fue interpretado como una señal de que los niveles de violencia continúan activos y que los espacios institucionales tampoco están exentos del riesgo, así lo llegó a manifestar la lesgiladora Paola Gárate del PRI.

De acuerdo con la diputada, el mensaje que dejó este incidente fue claro: se trata de una acción que desafía directamente a las autoridades, ya que ocurrió en un recinto de poder público. Recordó que no es la primera vez que se presenta un hecho violento relacionado con el Congreso y advirtió que esto revela falta de control en la estrategia de seguridad actual.

Gárate criticó que el gobierno presente un panorama de normalidad mientras los hechos demuestran lo contrario. Señaló que las comparecencias y ejercicios de rendición de cuentas no están cumpliendo su función, pues considera que no se reconoce la magnitud del problema ni se dan respuestas claras. Para la legisladora, es necesario que las autoridades acepten la realidad para corregir y ajustar las políticas de seguridad.

Finalmente, la diputada lamentó que la población tenga que adaptarse a un contexto de violencia y vivir con miedo en su vida cotidiana, mientras las autoridades minimizan la situación. Afirmó que su postura busca que el gobierno tome mejores decisiones y que la crisis de seguridad sea enfrentada con estrategias que reflejen la situación que se vive en Sinaloa.