El arranque del tercer y último año de la LXV Legislatura en el Congreso de Sinaloa estuvo marcado por un enfrentamiento entre Morena y las bancadas de oposición, luego de que PRI, PAN y Movimiento Ciudadano cuestionaran la integración de la nueva Mesa Directiva y denunciaran restricciones para participar en tribuna.
La diputada del PRI, Irma Moreno, sostuvo que contar con mayoría legislativa no significa tener el control absoluto del Congreso ni de la ley. También cuestionó que la Presidencia de la Mesa Directiva nuevamente quedara en manos de Morena y sus aliados.
Moreno recordó que durante la pasada Legislatura se modificó la Ley Orgánica para permitir que la Presidencia pudiera ser ocupada por cualquier diputado. Desde su perspectiva, este cambio no garantiza una alternancia entre las distintas fuerzas políticas.
La diputada del PAN, Roxana Rubio, coincidió con el reclamo y señaló que, de acuerdo con la representación de las distintas bancadas, otro partido también podría haber encabezado la Mesa Directiva.
Los cuestionamientos no se limitaron a la integración del órgano directivo. La oposición también acusó que durante la discusión de la minuta sobre nacionalidad se redujeron sus oportunidades para fijar posicionamientos desde la tribuna.
Irma Moreno afirmó que la minuta llegó después de las 10:30 de la noche y que posteriormente las y los diputados fueron convocados a una sesión extraordinaria programada para las 10:00 de la mañana, mediante un mensaje de WhatsApp.
Según su versión, las bancadas opositoras habían solicitado intervenir para presentar posicionamientos en contra, pero no pudieron continuar con la discusión en los términos que habían planteado.
Las legisladoras también cuestionaron expresiones que, señalaron, fueron dirigidas hacia integrantes de la oposición durante la sesión. Argumentaron que, aunque representan a una minoría parlamentaria, también son representantes de ciudadanos que votaron por distintas opciones políticas y tienen derecho a utilizar la tribuna.
La diputada priista Paola Gárate se sumó a los señalamientos y criticó la conducción de la mayoría legislativa.
Las bancadas opositoras acusaron falta de cortesía política y respeto a sus participaciones, y adelantaron que continuarán cuestionando públicamente las decisiones que adopte la mayoría durante el último año de la Legislatura.
Los reclamos se dieron en el contexto de la discusión de la reforma constitucional relacionada con la doble nacionalidad, asunto que también generó posiciones encontradas entre las fuerzas políticas.
De esta manera comenzó el último año de la LXV Legislatura: con la nueva Mesa Directiva instalada y con PRI, PAN y Movimiento Ciudadano marcando desde el primer día sus diferencias con Morena sobre la conducción del Congreso y la participación de las distintas bancadas.