El trend “Ojitos Mentirosos” ha tomado TikTok con fuerza: jóvenes maquillados de payaso recorren calles populares mientras suena una cumbia nostálgica. Más que una moda, este fenómeno es una expresión cultural que mezcla identidad barrial, memoria colectiva y crítica social.
La canción, de origen peruano y popularizada en México por Tropicalísimo Apache, conecta con emociones como el abandono y la resistencia. Su estética se inspira en Chicuarotes (2019), cinta de Gael García Bernal que retrata la vida en la periferia urbana.
El trend ha sido aplaudido por visibilizar espacios y rostros que rara vez aparecen en medios, pero también ha sido criticado por posibles casos de apropiación cultural, especialmente por influencers que replican la estética sin entender su trasfondo.
En resumen, Ojitos Mentirosos no solo entretiene: también representa a un México que exige ser visto y escuchado desde sus calles más profundas.