La situación comercial en Culiacán ha llevado a diversos negocios a operar en lo que se describe como “quiebra técnica”, un escenario en el que los establecimientos permanecen abiertos pero sin generar ingresos suficientes para cubrir gastos básicos. Así lo señaló el líder de la Unión de Comerciantes del Centro de la ciudad, Óscar Sánchez, al referirse al panorama que enfrentan micro y pequeños comerciantes en la capital sinaloense.
Explicó que esta condición se presenta cuando los negocios mantienen mercancía y trabajadores, pero registran ventas mínimas o incluso nulas, lo que obliga a los propietarios a decidir entre cubrir salarios, pagar impuestos, rentas o créditos para mantener sus operaciones.
De acuerdo con un mapeo realizado por comerciantes, 192 negocios cerraron en el municipio de Culiacán entre el 1 de enero y el 10 de febrero de este año, incluyendo establecimientos formales e informales. Sánchez indicó que la disminución en las ventas y del dinero circulante en la ciudad ha impactado directamente en la actividad comercial.
Ante este panorama, comerciantes impulsan una iniciativa denominada “RCP Rescate Comercial”, mediante la cual buscan evitar el cierre de negocios mediante la renegociación de rentas y deudas. Según señaló el representante del sector, esta estrategia ha permitido que al menos ocho establecimientos que estaban por cerrar continúen operando.