Un grupo de docentes y trabajadores administrativos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) hizo un pronunciamiento público para denunciar lo que consideran falta de transparencia, deterioro de sus condiciones laborales y miedo generalizado dentro de la institución. Aunque la reunión estuvo encabezada por varios universitarios, entre ellos Aline Cristabel Guerra García, maestra de la Facultad de Biología, se aclaró que muchos compañeros no asistieron por temor a represalias, lo que —según dijeron— refleja el ambiente de presión que se vive en distintas áreas.
La docente Raquel Gadea, de la preparatoria Hermanos Flores Magón, explicó que uno de los problemas más recientes fue el pago incompleto de la prima vacacional, pese a ser un derecho contractual. A esto se suma que desde hace más de un año no reciben becas al desempeño académico y administrativo, apoyos que forman parte de su ingreso regular. También expresaron preocupación por la incertidumbre en torno al pago del aguinaldo, lo que consideran un riesgo directo para las familias universitarias.
Fausto Alejandro González, maestro de asignatura, cuestionó la llamada “reingeniería universitaria”, argumentando que ha significado recortes para los trabajadores mientras crece la nómina de personal de confianza. Citó información consultada en portales oficiales donde, aseguró, más del 60 % del gasto mensual en salarios se destina a ese tipo de personal. También advirtió que se estarían otorgando bases sin seguir los procedimientos del contrato colectivo, afectando bolsas de trabajo que llevan años sin resolverse.
Por su parte, el investigador Eli Terán Cabanillas, de la Facultad de Nutrición, denunció el deterioro de la infraestructura universitaria pese al aumento de más del 50 % en las colegiaturas. Señaló que estudiantes y maestros trabajan en espacios con baños en mal estado, deficiencias de higiene y falta de condiciones básicas, mientras que el apoyo para investigación es prácticamente nulo. Hizo un llamado directo a padres y madres de familia para que exijan saber en qué se utilizan los recursos que aportan.
En el área administrativa, Óscar Omar Ibarra, delegado sindical, denunció que aunque cada quincena se les descuentan pagos para impuestos, IMSS e Infonavit, estos no siempre se ven reflejados ante las instituciones correspondientes. Señaló que esto ha obligado al Gobierno del Estado a intervenir en más de una ocasión, y pidió claridad sobre el destino de esos recursos.
Los universitarios también señalaron inconsistencias en recientes procesos internos de consulta, acusando que el voto no fue libre ni secreto y que personal de confianza participó en decisiones reservadas para trabajadores sindicalizados. Afirmaron que el sindicato no está representando plenamente a la base y que en reuniones recientes algunos trabajadores no han podido expresar sus preocupaciones.
Finalmente, advirtieron que, si no hay respuesta, podrían tomar medidas más fuertes —como cierres de avenidas o casetas—, aunque recalcaron que su prioridad sigue siendo el diálogo y la transparencia en el manejo de los recursos de la UAS.