Para María Esther, visitar el panteón durante estas fechas es una manera de recordar y mantener presente el cariño por sus seres queridos. Este Día de Muertos acudió a dejar flores a sus padres, suegros, cuñados y otros familiares que descansan en distintas tumbas.
Sin embargo, sus visitas ya no son tan frecuentes como antes. Contó que solía acudir cada mes o incluso los fines de semana, pero la situación de inseguridad en la ciudad cambió esa costumbre, luego de que en una ocasión ella y sus acompañantes fueran seguidos y vivieran un momento de temor.

Desde entonces, procura visitar a sus familiares una o dos veces al año, principalmente en fechas como esta, cuando considera que hay mayor seguridad para acudir al panteón.
Entre la nostalgia y los recuerdos, María Esther expresó que lo más importante es el amor que compartió con ellos en vida. Ahora, su manera de honrarlos es llevarles flores, limpiar sus tumbas y mantenerlos presentes en su memoria.
“Mientras que nosotros los recordemos a ellos, ellos siempre van a estar viviendo en nuestros corazones”, compartió.