Durante la movilización por el Día Internacional de la Mujer en la capital sinaloense, Rosa Linda Cabanillas y Alma Daniela Aispuro, madre y hermana de Vivian Karely Aispuro Cabanillas, señalaron diversas irregularidades en el proceso judicial y la atención recibida por parte de la Fiscalía General del Estado tras el feminicidio de la joven ocurrido en marzo de 2025.
Alma Daniela Aispuro manifestó que la localización del presunto responsable y el avance en las investigaciones iniciales fueron resultado del esfuerzo directo de la familia ante la falta de acción oportuna de las autoridades. «Si tú no buscas a tu familiar, nadie lo va a buscar por ti; si tú no haces justicia, nadie la va a hacer por ti», sentenció la hermana de la víctima, quien denunció que, pese a proporcionar pruebas y ubicaciones geográficas, el personal oficial mostró resistencia para actuar. «Le hablaba al fiscal y me decía que él no podía perder el tiempo porque él sí buscaba personas de verdad, pero yo le ofrecí todas las pruebas, videos y la ubicación en la que el hombre lo atraparon en Hermosillo», relató.
Por su parte, Rosa Linda Cabanillas describió las dificultades enfrentadas para la identificación y entrega del cuerpo de su hija, localizado 16 días después de su desaparición a escasa distancia del lugar donde fue vista por última vez. «Me la entregaron sellada. Después de 16 días de un día que no hubo un día que nosotros no buscáramos a mi hija… mi niña tuvo un velorio horrible porque en ese momento también me mataron a mí», expresó la madre. Alma Daniela agregó que la autoridad pretendía demorar la entrega del cuerpo un mes para pruebas de ADN, logrando la sepultura solo tras la presión ejercida sobre funcionarios públicos: «Danos a mi hermana, total, ya está muerta, no la buscaste, no hiciste nada. Déjame enterrarla dignamente».
La familia también alertó sobre la peligrosidad del detenido, quien actualmente enfrenta su proceso en prisión. «Este hombre es muy peligroso. Ya ha matado y va a volver a matar… es un feminicida y es obvio que aquí en Culiacán se siente bastante cómodo», advirtió Alma Daniela, señalando además que el proceso legal ha carecido de transparencia, mencionando que cuatro de sus abogados han sido «comprados» y la carpeta de investigación ha sido manejada con irregularidad.
Finalmente, la hermana de Vivian Karely hizo públicas las amenazas que ha recibido tras buscar visibilidad para el caso a través de medios nacionales y en algunos casos internacionales. Aseguró que, a pesar del temor por su integridad física ante posibles represalias por sus declaraciones, continuará con la exigencia de justicia. «No me voy a callar la boca, no me importa que yo sea la próxima, no me voy a quedar callada hasta que le den la justicia que mi hermana se merece. Es lo único que puedo hacer por ella ahora», concluyó.