Las empresas manufactureras que permanecen activas en Sinaloa mantienen expectativas de recuperación para el cierre de 2026, luego de un periodo en el que distintos negocios enfrentaron una reducción considerable en sus ventas y algunos tuvieron que cerrar, señaló José Miguel Loredo López, comisionado presidente del Colectivo de Organizaciones y Empresarios.
El representante empresarial explicó que, durante los meses más complicados, diversos giros llegaron a registrar caídas de entre 30 y 60 por ciento en sus ingresos, con disminuciones cercanas al 40 por ciento como referencia general.
Sin embargo, indicó que actualmente algunos empresarios observan una mejoría en sus operaciones, lo que permite anticipar un cierre de año más favorable para quienes han logrado mantenerse en el mercado.
Loredo López destacó que una de las respuestas de los trabajadores ante las dificultades económicas ha sido buscar fuentes adicionales de ingresos. Como ejemplo, mencionó que algunas personas empleadas en la industria manufacturera producen muebles y otros artículos desde sus hogares para comercializarlos por cuenta propia.
Consideró que estas actividades muestran la capacidad de adaptación de los trabajadores y empresarios, aunque también evidencian la necesidad de fortalecer las condiciones para que los negocios formales puedan sostener sus operaciones.
El dirigente señaló que la reactivación de actividades comerciales y recreativas también puede contribuir a la economía, debido a que genera movimiento para restaurantes, transporte, establecimientos y otros servicios.
Asimismo, sostuvo que el reto no consiste únicamente en mejorar las ventas de las empresas que siguen operando, sino en crear condiciones para que los negocios que cerraron puedan retomar sus actividades.
Aunque expresó optimismo respecto al cierre de este año, consideró necesario mantener una perspectiva de recuperación para 2027, con mejores condiciones económicas y menor presión sobre las empresas por sus obligaciones financieras y operativas.
Loredo López agregó que la disponibilidad de agua en las presas y las expectativas sobre los precios de los granos y las hortalizas también podrían favorecer el desempeño económico de la entidad.