El Gobierno federal implementará medidas para prevenir el desvío de medicamentos gratuitos de hospitales y centros de salud hacia la venta ilegal, mediante una identificación más visible en los empaques y un sistema digital que permita rastrear los insumos médicos, informó Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica.
El funcionario aclaró que el desabasto de medicamentos no debe atribuirse de manera general al personal médico o de enfermería; sin embargo, reconoció que existen casos documentados y otros que aún requieren investigación, relacionados con la sustracción de medicamentos de unidades de salud para comercializarlos fuera de ellas.
Clark señaló que esta práctica afecta a los pacientes, quienes pueden quedarse sin un tratamiento que deberían recibir de manera gratuita y posteriormente encontrar el mismo medicamento a la venta, incluso en las inmediaciones de los hospitales, pese a que el empaque indica que es de uso exclusivo del sector salud.
Como primera medida, explicó que se busca hacer más visible en las cajas la leyenda que identifica a los medicamentos como gratuitos y proporcionados por el Estado mexicano para garantizar el derecho a la salud. Indicó que la intención es facilitar que los pacientes reconozcan que no deben pagar por estos insumos cuando les corresponden como parte de la atención pública.
Además, llamó a la ciudadanía a denunciar si detecta medicamentos con la identificación del Gobierno de México y la leyenda de gratuidad a la venta en tianguis o farmacias privadas, ya que podrían haber sido sustraídos de instituciones públicas.
La segunda medida consiste en avanzar en la transformación digital del sistema de salud para establecer mecanismos de trazabilidad que permitan conocer el origen y la ubicación de los lotes de medicamentos. En el caso de los fármacos de alto costo, algunos con precios superiores a los 200 mil pesos por caja, se busca identificar a qué paciente fueron entregados y detectar posibles irregularidades cuando aparezcan fuera de las unidades médicas.
El subsecretario reiteró que no se debe responsabilizar de manera general a médicos, enfermeras ni al personal de salud, aunque reconoció que algunas personas incurren en estas prácticas. Añadió que las medidas buscan reducir las posibilidades de desvío y asegurar que los medicamentos permanezcan en hospitales y centros de salud hasta que sean entregados gratuitamente a los pacientes.