La ganadería sinaloense acordó con autoridades estatales y federales establecer una nueva ruta de trabajo para atender la contingencia por gusano barrenador del ganado, fortalecer la sanidad animal y avanzar en la recuperación del estatus zoosanitario de la entidad.
Durante una reunión con la gobernadora Graciela Domínguez Nava y la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, representantes del sector expusieron las principales necesidades sanitarias, productivas y comerciales que enfrenta la actividad pecuaria.
José Alfredo Sáinz Aispuro, presidente del Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria de Sinaloa y de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa, destacó la importancia de mantener la coordinación entre productores y autoridades ante la contingencia sanitaria.
El dirigente señaló que se requiere reforzar la prevención, vigilancia epidemiológica y atención de casos, además de mantener las medidas de control, entre ellas la liberación de mosca estéril.
La recuperación del estatus zoosanitario es otro de los principales objetivos, debido a su impacto en la movilización, comercialización y exportación del ganado. Actualmente, el Gobierno federal mantiene acciones de protección sanitaria para preservar las condiciones del hato ganadero del noroeste del país.
Sáinz Aispuro también planteó la necesidad de mejorar las condiciones de comercialización para los productores, principalmente mediante infraestructura que permita agregar valor al ganado y generar mejores precios para los becerros.
Entre las propuestas se encuentran la creación de centros de acopio y rastros que permitan procesar el ganado dentro de Sinaloa y fortalecer la cadena productiva local.
Como parte de la reunión se planteó elaborar un Programa Integral para la Ganadería de Sinaloa, con una proyección de cuatro años y acciones diferenciadas de acuerdo con las condiciones de los municipios y las distintas ramas de la actividad pecuaria.
El programa contemplaría medidas de sanidad animal, financiamiento, agua y alimento para el ganado, infraestructura, acopio de leche, comercialización y atención al gusano barrenador, además de acciones encaminadas a recuperar el estatus zoosanitario.
El primer caso de gusano barrenador en Sinaloa fue confirmado en julio de 2026, a partir de lo cual las autoridades estatales y federales reforzaron los operativos de vigilancia, revisión de animales y atención sanitaria.
Productores y autoridades acordaron volver a reunirse en 15 días para revisar los avances y comenzar a definir acciones, prioridades y mecanismos de atención.
Sáinz Aispuro sostuvo que los ganaderos han enfrentado sequías y contingencias sanitarias, pero requieren medidas que permitan proteger su patrimonio, mejorar sus ingresos y mantener la competitividad del sector.
Finalmente, reiteró que la UGRS y el CEFPPS participarán en la elaboración del programa integral con propuestas de productores de los distintos municipios, principalmente en materia de sanidad, infraestructura y comercialización.