Un operativo de alto impacto encabezado por la Fiscalía General de la República (FGR) se mantiene desplegado en el municipio de Concordia, tras el reporte extraoficial del hallazgo de una fosa clandestina que podría contener al menos 20 cuerpos. Pese al hermetismo de las autoridades, que han restringido el acceso a la zona y solicitado el apoyo de los Servicios Periciales de Mazatlán y Culiacán únicamente para el traslado de restos, versiones preliminares sugieren que entre las víctimas podrían encontrarse los mineros desaparecidos en la región, dato que solo podrá confirmarse tras los peritajes del Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Reynalda Pulido, representante del colectivo «Madres en Lucha por tu Regreso a Casa», señaló que, aunque no cuenta con una confirmación oficial por parte de la Fiscalía, la ubicación del hallazgo coincide con puntos críticos de búsqueda que su organización ya había georreferenciado y denunciado previamente ante las autoridades estatales y federales.
«Nosotros sí teníamos puntos en Concordia; es un cerro entre La Lobera y Las Amapas. Cabe la posibilidad de que sea cierto porque yo he tenido reportes de puntos con números altos, de 8 a 12 cuerpos cada uno en zonas como El Verde, La Lobera, Mesillas y El Palmito. Incluso se rumora que podrían ser los mineros; alguien de gobierno me comentó esa posibilidad, pero no hay seguridad hasta que se identifiquen», declaró Pulido.
La activista también denunció la falta de apoyo por parte de la Comisión Estatal de Búsqueda, señalando que los puntos de búsqueda en esta zona fueron entregados hace casi un año sin que se realizaran las diligencias correspondientes hasta este despliegue federal.
Por su parte, Rosa Neriz, integrante del colectivo «Esposas y Familiares de Agentes de Seguridad Detenidos y Desaparecidos por Militares en 1977», confirmó que el hallazgo no es un hecho aislado, sino que responde a una serie de denuncias anónimas que advertían sobre la existencia de múltiples entierros ilegales en la geografía de Concordia.
«Ya habíamos recibido anónimos donde nos decían que ahí había, no una, sino más fosas. Hemos estado viendo la manera de poder asistir y no hemos podido. No nos queda más que estar al pendiente, solicitar estar de manera presencial en esos trabajos como observadoras y ejerciendo nuestros derechos como víctimas», afirmó Neriz.
Hasta el momento, las labores en la escena se mantienen bajo un estricto protocolo de seguridad por parte de elementos federales y peritos de la FGR. Los colectivos de búsqueda en Sinaloa y Durango permanecen a la espera de que se abra el flujo de información para iniciar los procesos de cotejo con las fichas de desaparición de sus integrantes.