La reconocida primatóloga, etóloga y conservacionista Jane Goodall falleció este martes a los 91 años, según confirmó el Jane Goodall Institute a través de un comunicado oficial. La causa de su muerte fue natural y ocurrió mientras se encontraba en California, participando en una gira de conferencias.
Goodall fue una de las científicas más influyentes del siglo XX y XXI, ampliamente reconocida por sus investigaciones pioneras sobre el comportamiento de los chimpancés en el Parque Nacional Gombe Stream, en Tanzania. Su trabajo revolucionó el entendimiento científico de los primates y cambió para siempre la forma en que la humanidad se relaciona con la naturaleza.
Con un enfoque ético y empático hacia el estudio animal, Goodall demostró que los chimpancés utilizan herramientas, desarrollan vínculos afectivos complejos y poseen una vida social rica, desafiando muchas de las creencias establecidas hasta entonces sobre la diferencia entre humanos y animales.
En 1977 fundó el Jane Goodall Institute, una organización dedicada a la investigación, la conservación y la educación ambiental. También creó Roots & Shoots, un programa global para jóvenes centrado en la protección del medio ambiente, los animales y las comunidades humanas.
Además de su destacada labor científica, Goodall fue nombrada Mensajera de la Paz de la ONU, y recibió decenas de reconocimientos internacionales por su incansable activismo en favor del planeta y los derechos de los animales.
Hasta sus últimos días, Jane Goodall mantuvo un intenso ritmo de trabajo, viajando, dando conferencias e inspirando a nuevas generaciones a proteger la vida en la Tierra. Su legado trasciende fronteras y disciplinas, dejando una huella profunda en la ciencia, la conservación y la conciencia colectiva global.
Goodall deja a su hijo Hugo y a tres nietos. Su vida y obra seguirán siendo una fuente de inspiración para millones en todo el mundo.