Trabajadores del sector salud se manifestaron este lunes frente a Palacio de Gobierno para exigir al gobernador Rubén Rocha Moya el respeto a su antigüedad y la asignación de plazas dentro de las instituciones de salud del estado.Alonso Jiménez, camillero del Hospital General, expresó que él y otros compañeros llevan más de 10 años laborando por contrato, sin que hasta ahora hayan sido basificados, a pesar de haber estado en la primera línea durante la pandemia.
«Después de la pandemia se dijo que todo el personal sería basificado. No nos han resuelto nada. El secretario nos comentó que las bases serían para vectores, promotores de la salud y personal de rectoría, pero para nosotros no», reclamó.
Acusó que las bases se entregan “al dedazo”, incluso a personas externas que nunca han trabajado en los hospitales. «Ni siquiera fueron contratados», agregó.
Además, señaló que, aunque cuenta con una profesión como biólogo molecular, no se le ha dado la oportunidad de desarrollarse profesionalmente dentro del sistema de salud.
En respuesta, el secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, explicó que el proceso de basificación está en manos del IMSS-Bienestar, dado que las unidades hospitalarias han sido transferidas a ese organismo. Señaló que desde el inicio del actual gobierno estatal se han otorgado más de 2,500 bases, y que el proceso continuará, aunque no bajo control de la Secretaría de Salud estatal en lo que respecta a hospitales.
«Ya no podríamos basificar personal de hospitales, eso lo definirá IMSS-Bienestar. A los que se quedan en Servicios de Salud de Sinaloa o rectoría, ahí sí continuará el proceso», precisó.
Sobre los señalamientos de que se favorece a personas externas en convocatorias, el funcionario dijo que siempre se prioriza al personal que ya labora en el sistema. “Quizás en el caso que se menciona no cumplía con los requisitos específicos, pero la prioridad es beneficiar al personal que ya está dentro”, aseguró.