El dolor persistente después de una lesión no debe normalizarse, ya que retrasar la atención puede provocar secuelas permanentes y dolor crónico, advirtió el coordinador del Área de Rehabilitación Física de la Facultad de Educación Física y Deporte de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Erandi Carranza Pérez.
El especialista explicó que la rehabilitación física favorece la recuperación tras golpes, torceduras, fracturas, cirugías y otras lesiones, además de ayudar a prevenir complicaciones cuando se atiende desde las primeras etapas.
Señaló que recibir terapia física de manera oportuna acelera el proceso de recuperación, mejora la movilidad y permite que las personas retomen sus actividades cotidianas con mayor rapidez. En contraste, cuando el dolor se vuelve crónico, las posibilidades de una recuperación completa disminuyen.
Carranza Pérez agregó que la rehabilitación también es útil para tratar contracturas, desgaste articular, distensiones musculares y otras molestias ocasionadas por el ejercicio o las actividades diarias, por lo que recomendó acudir con un especialista ante cualquier lesión o dolor persistente.
Finalmente, destacó que estos tratamientos no están dirigidos únicamente a deportistas, sino que pueden beneficiar a personas de todas las edades, desde niñas y niños hasta adultos mayores.