El productor Andrés Meza consideró positivo el apoyo económico otorgado por los gobiernos federal y estatal, al señalar que permitirá cubrir parte de los gastos del próximo ciclo agrícola; sin embargo, advirtió que resulta insuficiente para recuperar las pérdidas acumuladas por la crisis que enfrenta el campo.
Explicó que el recurso será utilizado para la compra de semillas y fertilizantes, luego de un año en el que las cosechas se vieron afectadas por la sequía, las plagas y, posteriormente, por las lluvias.
Comentó que en años anteriores también recibieron apoyos, aunque aseguró que el entregado en esta ocasión es el de mayor monto y representa un alivio para los productores.
No obstante, señaló que el incentivo no compensa las pérdidas derivadas del bajo rendimiento de las cosechas ni de los bajos precios del maíz.
«Lo que ocupamos no son apoyos, ocupamos que tenga precio lo que producimos. Los insumos siguen muy caros y no bajan, mientras que lo único que baja es el precio de la agricultura y la ganadería», expresó.
Por su parte, Martín, otro de los productores beneficiados, coincidió en que el principal problema del sector es la falta de precios rentables para los granos, situación que continúa afectando la economía de quienes trabajan el campo.
Ambos señalaron que, si bien este apoyo representa un respiro para los agricultores, el sector requiere soluciones de fondo, como la reducción en el costo de los insumos y mejores condiciones de comercialización que permitan hacer rentable la producción agrícola.