Más de 864 mil personas con hipertensión arterial o diabetes han sido canalizadas desde el programa Salud Casa por Casa a instituciones públicas para recibir atención médica, informó el subsecretario de Bienestar, Jesús Valencia Guzmán.
Durante una exposición sobre el funcionamiento del programa, explicó que el personal de enfermería identifica durante las visitas domiciliarias a personas adultas mayores y con discapacidad que presentan alguna enfermedad, se encuentran controladas, están en condición de postración o muestran signos de un posible padecimiento crónico que no había sido detectado.
En el caso de la hipertensión arterial, Valencia Guzmán informó que 568 mil 800 pacientes fueron canalizados al Instituto Mexicano del Seguro Social, 117 mil al IMSS-Bienestar, 161 mil al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y 5 mil 600 a Petróleos Mexicanos.
Respecto a los casos de diabetes, señaló que 147 mil 600 pacientes fueron atendidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social, 37 mil por el IMSS-Bienestar, 40 mil 500 por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y 500 por Petróleos Mexicanos.
El subsecretario explicó que durante las visitas se realizan mediciones para identificar alteraciones en la presión arterial y niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos. Cuando se detecta algún riesgo o descontrol, el paciente es canalizado a la institución que corresponde de acuerdo con su derechohabiencia.
Una vez realizada la referencia, las instituciones se comunican con los pacientes, programan citas y, cuando es necesario, realizan visitas domiciliarias. También llevan a cabo los estudios indicados por el médico tratante, establecen el tratamiento y proporcionan los medicamentos.
Valencia Guzmán agregó que, después de que el paciente recibe atención en su institución de salud, el programa Salud Casa por Casa recibe información para que el personal de enfermería pueda dar seguimiento al tratamiento y evolución.
El funcionario explicó que el programa trabaja con cuatro grupos de pacientes: personas sanas, a quienes se brindan acciones de prevención; personas con enfermedades controladas, a quienes se da continuidad a sus tratamientos; pacientes en condición de postración, que reciben visitas con mayor frecuencia; y quienes presentan sospecha de enfermedades crónico-degenerativas o algún padecimiento descontrolado.