La actividad cañera en Sinaloa enfrenta un escenario de incertidumbre ante riesgos que podrían comprometer la continuidad del único ingenio activo en la región, ubicado en El Dorado. Sobre este panorama y sus posibles afectaciones habló el productor agrícola Adolfo Cerda, quien expuso las condiciones actuales que enfrenta el sector.
El agricultor señaló que uno de los principales problemas es la falta de créditos para los productores, lo que limita la siembra de caña y pone en riesgo la operación del ingenio. Indicó que actualmente se trabajan alrededor de 1,500 hectáreas, pero se requiere sembrar al menos 1,000 hectáreas adicionales para garantizar su funcionamiento; de no alcanzarse esta meta, existe la posibilidad de que el ingenio cierre, como ya ha ocurrido en otros puntos del estado.
Cerda advirtió que un eventual cierre tendría impacto directo en la economía local, al tratarse de una actividad que genera empleo y movimiento económico en la zona de El Dorado, además de representar el último punto de producción de este tipo en Sinaloa y el noroeste del país.
A esta situación se suma el problema en los precios de la caña, derivado —según explicó— de la importación de azúcar proveniente de países de Sudamérica, lo que ha provocado una caída en el valor del producto. Detalló que el precio por tonelada pasó de 1,348 a 930 pesos, reduciendo la rentabilidad para los productores.
Finalmente, el agricultor señaló que, de mantenerse estas condiciones —sin financiamiento suficiente y con un mercado afectado por importaciones—, el futuro del cultivo de caña en la región podría verse comprometido en el próximo ciclo agrícola, con el riesgo de que esta actividad desaparezca en la zona.