El Gobierno de Sinaloa puso en marcha el programa de estimulación de lluvias, una estrategia que contempla una inversión de 10 millones de pesos y la realización de 100 vuelos para estimular la precipitación sobre los embalses de las principales presas del estado.
El arranque fue encabezado por el secretario de Agricultura y Ganadería, Ismael Bello Esquivel, quien explicó que el proyecto se desarrolla en coordinación con la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC) y busca contribuir a la recuperación de los niveles de almacenamiento de agua destinados al consumo humano y a la actividad agrícola.
Las operaciones se llevarán a cabo en las zonas norte y centro-sur de Sinaloa mediante aeronaves equipadas con tecnología especializada para la dispersión de núcleos higroscópicos y glucogénicos en nubes con potencial de lluvia. El objetivo es favorecer que la precipitación ocurra sobre los embalses de siete presas estratégicas: Luis Donaldo Colosio, Gustavo Díaz Ordaz, Eustaquio Buelna, Adolfo López Mateos, Sanalona, José López Portillo y Aurelio Benassini.
El funcionario informó que actualmente las 11 presas de la entidad registran un almacenamiento conjunto del 21.5 % de su capacidad de conservación, equivalente a 2 mil 749.6 millones de metros cúbicos. Aunque esta cifra supera el 8.8 % reportado en el mismo periodo del año pasado, señaló que la recuperación apenas comienza con el inicio de la temporada de lluvias.
Bello Esquivel indicó que, de mantenerse un escenario favorable de precipitaciones, será posible planificar la superficie de cultivo para el próximo ciclo agrícola con mejores expectativas para los productores sinaloenses.
Por su parte, el presidente de la AARC, Roberto Bazúa Campaña, destacó que este programa representa un apoyo importante para el campo y también para el abastecimiento de agua en las ciudades.
Los responsables técnicos del proyecto aclararon que el llamado bombardeo de nubes no crea agua adicional, sino que acelera la precipitación de nubes que ya contienen humedad, procurando que la lluvia caiga sobre los embalses para aprovechar mejor el recurso hídrico.