La detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, forma parte de una investigación de más de un año encabezada por la Fiscalía General de la República (FGR) sobre una presunta red de huachicol fiscal, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El funcionario federal señaló que las investigaciones continúan en curso y confirmó que, como parte de este caso, fueron ejecutadas ocho órdenes de aprehensión durante la jornada del jueves 16 de julio, aunque precisó que aún faltan más mandamientos judiciales por cumplimentar.
La captura de Ruffo Appel fue dada a conocer por la FGR el pasado jueves, al informar que el exmandatario panista enfrenta acusaciones por los presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible.
De acuerdo con la Fiscalía, la orden de aprehensión deriva de una investigación relacionada con operaciones de contrabando de combustible, conocidas como «huachicol fiscal», presuntamente realizadas a través de una empresa de la que Ruffo Appel es propietario. La detención fue realizada por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Este caso tiene antecedentes desde septiembre de 2025, cuando el propio Ernesto Ruffo declaró públicamente que no buscaría un amparo y solicitó que la Fiscalía revisara la documentación de la empresa Ingemar para esclarecer su situación jurídica y su presunta relación con las investigaciones por huachicol fiscal.
En ese momento, el exgobernador aseguró que no temía a las investigaciones y sostuvo que únicamente era accionista minoritario de dicha empresa.
Omar García Harfuch reiteró que la investigación permanece abierta y que será la Fiscalía General de la República la encargada de determinar las responsabilidades de todas las personas involucradas conforme avancen las indagatorias.