Calderón advierte desplazamiento de la violencia hacia Mazatlán y pide mayor presupuesto para seguridad

A dos años de la crisis de violencia que atraviesa Sinaloa, Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública, advirtió que la dinámica de los hechos violentos se ha desplazado hacia el sur del estado, mientras Culiacán comienza a mostrar una recuperación en algunos de sus indicadores.

Durante una ronda de preguntas posterior a un encuentro organizado por SUMA, Calderón señaló que durante agosto Mazatlán registró 20 carpetas de investigación más por homicidio y feminicidio que Culiacán, con 70 casos frente a 50 en la capital sinaloense.

Calderón consideró que las experiencias de los últimos dos años en Culiacán deben servir para apoyar a los municipios del sur del estado y hacer un frente común para recuperar la paz.

El coordinador del CESP también planteó la necesidad de fortalecer las instituciones locales de seguridad y justicia, al señalar que Sinaloa mantiene un rezago presupuestal frente a otras entidades.

Explicó que para 2026 se cuenta con alrededor de 5 mil millones de pesos para la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública estatal, mientras que, de acuerdo con su comparación, Sonora dispone de casi 10 mil millones y Chihuahua de alrededor de 15 mil millones.

Ante este escenario, Calderón consideró que Sinaloa requiere un presupuesto de al menos 17 mil millones de pesos para seguridad y justicia, por lo que planteó apoyar a la gobernadora en las gestiones ante el Poder Legislativo para obtener mayores recursos para 2027.

Además, informó que durante la reunión que sostuvo con la gobernadora le planteó reactivar las sesiones del Consejo Estatal de Seguridad Pública, debido a que, según explicó, no se convoca a una sesión plenaria desde febrero de 2024.

También pidió comenzar con la renovación de los integrantes ciudadanos del Consejo, cuyos periodos concluyeron en diciembre del año pasado, y propuso ampliar la participación de organizaciones civiles, colectivos de víctimas, profesionistas, universidades y otros sectores de la sociedad.

Sobre Culiacán, Calderón reconoció avances en algunos indicadores, particularmente en robo de vehículo, aunque señaló que los homicidios y las desapariciones forzadas todavía no alcanzan los niveles previos a la crisis.

Aun así, dijo observar una recuperación paulatina de la vida cotidiana y de las actividades nocturnas en la capital, aunque llamó a mantener precauciones ante la continuidad de hechos violentos.

En el caso de Mazatlán, pidió que las autoridades evalúen con base en los datos de inteligencia si existen condiciones para realizar actividades públicas, al considerar que la situación del puerto requiere una valoración particular.

Calderón Quevedo sostuvo que la recuperación de la seguridad requiere también fortalecer a las policías y fiscalías locales, debido a que la entidad continúa dependiendo en buena medida del despliegue de fuerzas federales.

Con el desplazamiento de la violencia hacia el sur del estado y el incremento de la incidencia en Mazatlán, el coordinador del CESP llamó a utilizar las experiencias de Culiacán para fortalecer la respuesta institucional y avanzar hacia una recuperación de largo plazo.