La investigación federal por los hechos ocurridos el 25 de julio de 2024 en Culiacán sumó este miércoles una nueva detención: Fausto Corrales, señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) por su probable participación en el encubrimiento del homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda y por presuntas declaraciones falsas ante autoridades.
Corrales fue localizado y detenido en la alcaldía Miguel Hidalgo, en Ciudad de México, luego de que un juez de control federal emitiera una orden de aprehensión en su contra.
Su nombre tomó relevancia dentro de la investigación porque, de acuerdo con la FGR, fue la persona que acompañó a Cuén Ojeda a la reunión en la que el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa fue asesinado. En ese mismo encuentro, según la investigación federal, Ismael “El Mayo” Zambada habría sido privado de la libertad y posteriormente trasladado a Estados Unidos.
La Fiscalía atribuye a Corrales una probable intervención en el encubrimiento relacionado con el asesinato de Cuén y en la presentación de declaraciones falsas durante las investigaciones. La detención, sin embargo, no determina por sí misma su responsabilidad, pues será un juez quien defina su situación jurídica.
Corrales es hijo de Víctor Antonio Corrales Burgueño, actual diputado local y también exrector de la UAS. El detenido estudió Derecho en esta misma universidad y tuvo participación dentro del Partido Sinaloense (PAS), organización política creada por Cuén Ojeda.
De acuerdo con los antecedentes de su actividad política, Corrales se incorporó al PAS en 2017 y posteriormente participó en 2023 en actividades de promoción del voto a favor de Adán Augusto López durante el proceso interno de Morena para definir a su candidato presidencial.
Su participación en los acontecimientos de julio de 2024 cobró relevancia después de que la versión inicial sobre el asesinato de Cuén Ojeda fuera cuestionada durante las investigaciones federales.
Con la detención de Corrales, la FGR busca avanzar en el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon el asesinato de Cuén Ojeda y la privación de la libertad de “El Mayo” Zambada, dos hechos que ocurrieron en el mismo episodio y que mantienen abierta una investigación federal.