Una intensa ola de bombardeos por parte de Israel sacudió Ciudad de Gaza este miércoles, causando la muerte de civiles y la suspensión de operaciones humanitarias, mientras el movimiento islamista Hamás analiza una propuesta de paz de Donald Trump para poner fin a casi dos años de conflicto.
El plan, que ya cuenta con el visto bueno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, establece un alto el fuego, la liberación de rehenes israelíes en 72 horas, el desarme de Hamás y una retirada gradual de las tropas israelíes de la Franja. Sin embargo, Hamás ha expresado la necesidad de «dos o tres días» más para dar una respuesta, ya que busca modificar cláusulas clave, como la del desarme, y exige «garantías internacionales» para una retirada israelí completa.
En medio de las deliberaciones, la violencia en el terreno no ha cesado. La Defensa Civil de Gaza reportó que al menos seis personas murieron en un ataque aéreo contra una escuela que albergaba desplazados, y otras siete fallecieron en el bombardeo a una vivienda. «Las explosiones no paran», denunció Rabah al Halabi, un residente de la zona.
La grave situación de seguridad obligó al Comité Internacional de la Cruz Roja a suspender sus operaciones en Ciudad de Gaza y a trasladar a su personal al sur del territorio. Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, emitió una «última advertencia» a los habitantes para que abandonen la ciudad, afirmando que «quienes permanezcan (…) serán considerados terroristas».
El conflicto, que se desató tras el ataque de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, ha dejado un saldo de más de 66,000 palestinos muertos, según el Ministerio de Salud del territorio.