La Fiscal General de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo, informó que la principal línea de investigación en el homicidio de Carlos Humberto Quintero, conocido como el «Comandante Charmín», podría estar vinculada a su desempeño profesional. El ataque ocurrió el pasado 17 de diciembre en la colonia Nuevo Culiacán, generando una fuerte movilización de los cuerpos de seguridad.
Sánchez Kondo precisó que, al momento del ataque, la víctima ya no se encontraba realizando labores operativas diarias dentro de la institución. Según la funcionaria, el exmando policial estaba en un proceso de transición administrativa previo a su retiro definitivo.
«Él ya estaba gozando de un retiro de pre-jubilación. Hace meses que él ya estaba retirado de la institución», aclaró la Fiscal General, subrayando que el estatus del agente era de inactividad laboral al registrarse el atentado.
A pesar de su retiro, la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abierta la posibilidad de que el crimen sea una represalia por sus años de servicio en la investigación de delitos. Al ser cuestionada sobre si el móvil se relaciona con su trabajo, la Fiscal respondió: «No pudiera determinar en este momento si está relacionada con su trabajo, es probable».
Actualmente, la carpeta de investigación se mantiene bajo la clasificación de homicidio doloso, mientras los peritos y agentes de investigación recolectan evidencias para identificar a los responsables de este hecho que sacudió a la capital sinaloense.