A partir de enero de 2026, el registro de líneas telefónicas móviles será obligatorio en México. La medida contempla la suspensión de servicios de voz y datos, e incluso la cancelación definitiva de números que no cumplan con el trámite dentro del plazo establecido, de acuerdo con los nuevos lineamientos aprobados por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CTR).
El objetivo central de la normativa es eliminar el anonimato en las comunicaciones móviles para combatir delitos como la extorsión y el fraude. Para ello, cada número telefónico deberá vincularse a una identidad verificable, ya sea de una persona física o moral, en un esquema que, según las autoridades, se alinea con prácticas internacionales.
El registro formal iniciará el 9 de enero de 2026, fecha a partir de la cual todas las líneas deberán asociarse a un titular. No obstante, operadores como Telcel y AT&T han informado que comenzaron a recibir datos desde el 7 de enero de 2026 para agilizar el proceso. Los usuarios contarán con un plazo de 120 días para completar el trámite; la fecha límite para evitar el bloqueo es el 29 de junio de 2026. A partir del primer minuto del 30 de junio, las líneas no registradas serán suspendidas automáticamente.
Para personas físicas, el registro requerirá identificación oficial vigente, como credencial para votar (INE) o pasaporte, además de la CURP. En algunos casos se solicitará la CURP biométrica. Las autoridades advierten que cualquier inconsistencia en la documentación derivará en el rechazo del trámite.
Las personas extranjeras que utilicen líneas en México también deberán registrarse. El documento válido será el pasaporte vigente del país de origen o, en su caso, una CURP temporal para extranjeros. Esta obligación aplica tanto para tarjetas SIM físicas como para eSIM adquiridas en el extranjero y utilizadas en territorio nacional.
En el caso de empresas, las personas morales deberán acreditar su identidad mediante el Registro Federal de Contribuyentes (RFC). A partir del 6 de febrero de 2026, los operadores habilitarán portales para que las compañías validen sus líneas activas, registren nuevas contrataciones y soliciten aclaraciones sobre números no reconocidos.
El trámite podrá realizarse de manera presencial o remota. En la modalidad en línea se solicitará una prueba de vida mediante selfie para validar la identidad; el sistema permitirá hasta tres intentos. Si el proceso falla, el usuario deberá acudir a un centro de atención a clientes.
La normativa establece un límite de 10 líneas por persona física, restricción que no aplicará para personas físicas con actividad empresarial, siempre que presenten su constancia de situación fiscal. En el caso de menores de edad, el registro deberá hacerlo el padre, madre o tutor legal.
Las líneas suspendidas por falta de registro perderán toda comunicación ordinaria, incluyendo llamadas, mensajes e internet. Solo podrán realizar llamadas a números de emergencia como el 911 y líneas de atención ciudadana (074, 088 y 089), además de acceder al portal del operador para regularizar su situación. La suspensión no exime del pago de servicios contratados ni de adeudos por equipos.
La implementación del padrón implicará una inversión estimada superior a 4 mil 53 millones de pesos, principalmente para sistemas de validación de identidad. Analistas advierten que estos costos podrían reflejarse en un aumento de precios de la telefonía móvil durante 2026. Los operadores que incumplan la normativa enfrentarán sanciones de hasta 0.75% de sus ingresos.