El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, iniciará la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el acuerdo comercial más relevante de la región. La decisión llega tras las medidas arancelarias unilaterales aplicadas a sus socios, que han puesto en duda el espíritu de cooperación trilateral.
La oficina del representante de Comercio, Jamieson Greer, será la encargada de coordinar el proceso, que contempla consultas públicas con empresas y sindicatos, así como audiencias en el Congreso estadounidense. De acuerdo con fuentes consultadas por medios especializados, se anticipa un proceso largo y complejo que podría extenderse hasta 2026, cuando los tres países revisen los términos de un eventual nuevo pacto.
El T-MEC, firmado en 2020 durante el primer mandato de Trump, reemplazó al tratado vigente desde 1992. Sin embargo, en su segundo gobierno, el mandatario lo ha cuestionado con dureza al considerar que no beneficia de forma equitativa a Estados Unidos.
En meses recientes, la administración norteamericana impuso aranceles de hasta 25% a productos no contemplados en el acuerdo, incluyendo acero y aluminio, piezas clave para la industria automotriz regional. Estas medidas han generado tensiones con Canadá y México, a quienes Washington también acusa de falta de rigor en el control fronterizo frente al tráfico de drogas.
La Casa Blanca ha vinculado la agenda comercial con la necesidad de un acuerdo global de cooperación antidrogas como condición previa para avanzar en negociaciones más amplias.
Las recientes conversaciones entre Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney, así como los encuentros bilaterales entre el secretario de Estado Marco Rubio y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, reflejan que el tema comercial sigue al centro de la agenda regional.