La Cámara de Diputados aprobó, en una sesión extraordinaria, dos nuevas leyes clave para la estrategia nacional de seguridad: la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia. Ambas fueron impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum y turnadas al Senado para su revisión.
Con esta reforma, se busca modernizar la coordinación entre los tres niveles de gobierno, otorgando mayores facultades a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), encabezada por Omar García Harfuch.
La nueva Ley de Seguridad Pública, que sustituye la normativa de 2009, fue aprobada con 445 votos a favor y 37 en contra en lo general. Establece un marco para fortalecer la prevención del delito, la investigación, reinserción social y la protección de derechos humanos con perspectiva de género. Entre sus elementos destaca la creación de una Academia Nacional de Seguridad Pública, el fortalecimiento del Secretariado Ejecutivo y un nuevo Sistema Nacional de Información con registros de armas, detenciones y vehículos robados. También se prevé suspender recursos federales a entidades que no cumplan acuerdos de coordinación.
En tanto, la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia fue avalada con 368 votos a favor y 101 en contra. Esta norma otorga facultades a la SSPC y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para operar una plataforma tecnológica que interconecte bases de datos públicas y privadas, incluyendo información biométrica, fiscal y telefónica, sin necesidad de orden judicial.
La oposición —PRI, PAN y Movimiento Ciudadano— votó en contra de esta última iniciativa y denunció un posible riesgo de “espionaje” y violaciones a derechos humanos, al considerar excesivo el acceso del CNI a información sensible sin supervisión judicial.