Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del Consejo Fiscal de Seguridad Pública, calificó como grave y preocupante la reciente confrontación entre elementos de la Policía Municipal y Estatal en Culiacán, situación que fue atraída por la Fiscalía General de la República (FGR). El especialista advirtió que este hecho refleja una falta de coordinación entre corporaciones y agrava la desconfianza ciudadana hacia las autoridades encargadas de brindar seguridad.
“Es lamentablemente un reflejo de una coordinación que no llega. También puede haber duda de participación en favor de la delincuencia de alguno de los dos lados. Estas dudas se tienen que aclarar”, afirmó Calderón.
Exigen investigación de los hechos
El coordinador del Consejo Fiscal de Seguridad Pública hizo un llamado a que la Fiscalía esclarezca el rol que desempeñaron los agentes involucrados, así como las circunstancias que los llevaron a coincidir en un escenario de tensión y confrontación.
“Exigimos una investigación de parte de la Fiscalía para que se nos aclare cuál fue el papel de cada uno y por qué estaban ahí al mismo tiempo”, añadió.
Respecto a la atracción del caso por parte de la FGR, consideró que esto podría obedecer tanto a un tema de desconfianza hacia las autoridades locales como a la magnitud del caso.
“Podemos suponer que, por tratarse de una atracción a nivel federal, es un tema con alcances mucho más nacionales que locales”, indicó.
Impacto en la percepción ciudadana
Calderón reconoció que este tipo de hechos perjudica gravemente la percepción que la ciudadanía tiene sobre sus autoridades. Mencionó que, según encuestas recientes, nueve de cada diez culiacanenses se sienten inseguros, lo que refleja una crisis de confianza en los cuerpos de seguridad.
“No abona a la buena percepción, abona a la duda. Con una desconfianza de ese nivel, no podemos pensar que ganamos terreno; lo estamos perdiendo”, advirtió.
Revisar esquemas de control y vigilancia
Ante la posibilidad de que algunos de los policías implicados recientemente hubieran aprobado sus exámenes de control y confianza, Calderón insistió en la necesidad de revisar a fondo estos mecanismos.
“No es la primera vez que alguien con una aprobación positiva no actúa de la mejor manera. Hay que revisar el esquema porque podría estar fallando”, señaló.
Recordó que el control de confianza debe aplicarse no solo como filtro de ingreso, sino también como un criterio constante de permanencia en funciones operativas.
Escenario de violencia extrema y videovigilancia deficiente
En relación con los recientes hallazgos de restos humanos en distintos puntos de la ciudad, Calderón lamentó el nivel de violencia alcanzado, y subrayó la urgencia de recuperar el valor de la vida y el respeto a la dignidad humana, incluso en contextos violentos.
“Se ha perdido la noción del valor de la vida. Es importante, por lo menos, respetar una forma digna de morir”, dijo.
Asimismo, criticó el deficiente funcionamiento del sistema de videovigilancia, al señalar que las cámaras del C4 resultan insuficientes para dar seguimiento a hechos delictivos.
“Tenemos un esquema de videovigilancia muy lejos del óptimo. El propio titular de la Secretaría de Seguridad Pública lo ha reconocido. Las cámaras hoy no son suficientes”, concluyó.