La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) de Sinaloa reiteró su llamado a las autoridades de seguridad pública para implementar medidas efectivas que protejan a los elementos de las distintas corporaciones, ante la creciente violencia que ha dejado al menos 29 policías asesinados desde septiembre de 2024.
El presidente del organismo, Óscar Loza Ochoa, informó que la CEDH ha emitido tres medidas cautelares dirigidas a corporaciones estatales y municipales, pero aunque han sido aceptadas, no se han cumplido adecuadamente.
“Lo que sucedió con el último policía asesinado nos muestra que no han tomado en serio estas medidas. Iba llegando a su casa, solo, después de su jornada laboral. A pesar de que aceptaron las recomendaciones, no las están cumpliendo”, declaró Loza Ochoa.
Las tres medidas recomendadas por la CEDH son:
Que los policías no salgan a comisión solos, sino en grupos de al menos dos patrullas.
Que al concluir sus jornadas sean concentrados en un punto seguro desde donde puedan ser trasladados a sus hogares.
Que conserven el arma de cargo después del horario laboral, al menos mientras dure la actual crisis de violencia.
Sobre esta última medida, Loza Ochoa señaló que algunos mandos han mostrado disposición a considerarla, destacando que incluso los escoltas que cuidan a funcionarios portan armas “24/7”, por lo que no hay diferencia legal o operativa para negarle ese derecho a los policías de calle.
En paralelo, la Fiscal General del Estado, Claudia Zulema Sánchez Kondo, confirmó que el agente de investigación asesinado recientemente en Mazatlán se encontraba en cumplimiento de su deber, investigando un caso de privación ilegal de la libertad. Fue perseguido y atacado mientras realizaba esta labor.
“Él estaba trabajando en su área, adscrito a la agencia de desapariciones de la región sur. Fue en ese contexto donde lamentablemente fue atacado y perdió la vida”, explicó la fiscal.
El caso se suma a una larga lista de agresiones contra elementos de seguridad pública, tanto estatales como municipales, que han generado preocupación en el organismo defensor de derechos humanos.
“Seguimos lamentando la muerte de policías. Si no se aplican las medidas que proponemos, los riesgos continuarán. Ya van 29 vidas perdidas”, concluyó Loza Ochoa.