Madre pidió un milagro para su hija, Shriners le da una esperanza

Ante el diagnóstico, nunca perdió la fe; su hija, diagnosticada con displacía de cadera, fue operada y le cobraron 120 mil pesos, pero no fue correctamente intervenida de manera que el problema de origen, se volvió a presentar.

Es la historia de Mareni, una niña de escazos 5 años quien fue intervenida siendo bebé al detectársele el problema ortopédico, pero al paso del tiempo y regresar el problema, un médico le dijo que no era recomendable la cirugia porque podría dejarla invalida, en una clínica particular le cobraban 300 mil pesos sin garantía de éxito, entonces elevó plegarias y pidió a Dios por su hija, y sucedió lo inimaginable, en las noticias vio que un niño quemado había sido atendido y enviado a Estados Unidos, por lo que se dedicó a buscar quién había ayudado a ese menor, entonces encontró a un representante de Shriner, expuso su caso y la menor fue atendida en la Clínica Shriners en Culiacán pero, dado que requería de atención de alto nivel, fue enviada al Hospital Shriners en la Ciudad de México.

«Mi hermana me contactó con ustedes, en la mañana estaba viendo las noticias de unas personas que estaban entrevistando de una Fundación de aquí y creo que mencionaban de un niño quemado que habían mandado a Texas y algo así, entonces dije que Dios, que Dios me ayudara a contactar a estas personas, dije así en la desesperación qué estoy entonces, no se si Dios me esta poniendo en manos de ustedes para haberlos encontrado así tan pronto, se me hace algo increíble».

Este fin de semana, Mareni regresó de la Ciudad de México, siendo recibida por personal de Protección Civil Municipal de Mazatlán para ser trasladada a su domicilio para su recuperación luego de ser intervenida y con ello, recibiendo una segunda oportunidad de realizar una vida normal.

Todo el proceso, desde el primer contacto con el Noble Shriner Jorge León que fue quien inició el trámite para la atención de la menor, hasta su regreso, transcurrió un mes, lo que la madre consideró «El milagro que pedí».