La diputada Paola Gárate acusó a la mayoría legislativa de utilizar su fuerza parlamentaria para impedir la participación de diputadas de oposición durante la discusión de la reforma constitucional en materia de nacionalidad.
Desde la tribuna del Congreso de Sinaloa, la legisladora priista sostuvo que la decisión de cancelar una participación que, según señaló, había sido acordada previamente en la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) afecta la pluralidad y limita el derecho de la ciudadanía a conocer las distintas posiciones representadas en el Legislativo.
Con una camiseta con la frase “No van a callar a Sinaloa”, Gárate afirmó que tener mayoría parlamentaria no significa tener la razón y cuestionó que el debate pueda limitarse a las posturas de un solo bloque..
La diputada sostuvo que el Congreso atraviesa, desde su perspectiva, una crisis de representatividad y señaló que permitir que la mayoría determine quién puede hablar y quién no representaría un riesgo para la pluralidad parlamentaria.
También acusó que anteriormente se le habría retirado el uso de la voz y apagado el micrófono durante una intervención en tribuna, situación que calificó como una afectación a la libertad de expresión parlamentaria.
Gárate relacionó además sus críticas con la situación de seguridad que enfrenta Sinaloa y cuestionó que el Poder Legislativo no ejerza, desde su perspectiva, suficiente presión sobre el Ejecutivo para exigir resultados frente a la violencia.
La diputada explicó que la participación que, según dijo, le fue cancelada tenía como propósito fijar la postura del Grupo Parlamentario del PRI respecto a la reforma constitucional que establece requisitos de nacionalidad exclusiva para quienes aspiren a determinados cargos de elección popular.
El PRI manifestó su rechazo a que se establezca como requisito contar únicamente con la nacionalidad mexicana para competir por la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Gárate argumentó que tener doble nacionalidad no determina la lealtad de una persona hacia México y recordó que millones de familias mexicanas mantienen vínculos con otros países por razones de nacimiento, historia familiar o migración.
“La lealtad a México se demuestra con hechos, con respeto a la Constitución, con honestidad y con responsabilidad en el ejercicio de las funciones públicas. No se demuestra con un pasaporte”, sostuvo.
La legisladora afirmó que el PRI continuará ejerciendo su derecho a disentir y a presentar ante la ciudadanía sus argumentos frente a las decisiones de la mayoría parlamentaria.