La Fundación Balto y Togo emitió un posicionamiento en el que cuestionó el uso de la causa animal con fines políticos durante el actual periodo de campañas, al señalar que algunos actores y organizaciones recurren al bienestar animal como una estrategia de posicionamiento público.
A través de una publicación en redes sociales, la asociación sostuvo que, durante los procesos electorales, incrementan las expresiones de apoyo a la protección animal por parte de políticos y de personas que se identifican como animalistas, situación que, desde su perspectiva, no siempre refleja un compromiso permanente con esta causa.
La fundación afirmó que, mientras continúan los pronunciamientos públicos sobre bienestar animal, rescatistas y asociaciones civiles enfrentan diariamente casos de abandono, maltrato y crueldad, además de la saturación de albergues y las dificultades económicas para atender a los animales bajo su resguardo.
En el mismo posicionamiento, también señaló que algunas organizaciones mantienen una actitud crítica hacia otros activistas, pero evitan cuestionar a las autoridades cuando, consideran, hacerlo podría afectar sus intereses.
Balto y Togo reiteró que la protección animal no debe utilizarse como una herramienta de promoción política ni como un medio para obtener cargos públicos, y sostuvo que el activismo debe reflejarse en acciones permanentes y no únicamente durante los periodos electorales.
Finalmente, la organización hizo un llamado a mantener la congruencia y la ética en la defensa del bienestar animal, al considerar que esta causa requiere trabajo constante, atención a las denuncias de maltrato y acciones concretas en favor de los animales.