La creciente violencia y el clima de inseguridad que persisten en diversas regiones del país han colocado tanto al periodismo como a la actividad política entre las profesiones que enfrentan mayores riesgos, una situación que, de acuerdo con la diputada local del PRI, Paola Gárate, representa una preocupación para quienes diariamente trabajan como enlace entre la ciudadanía y los asuntos públicos.
La legisladora señaló que el periodismo se ha convertido en una labor de alto riesgo debido a la responsabilidad que tienen reporteros, fotógrafos, camarógrafos y comunicadores de informar a la población sobre los acontecimientos que ocurren tanto a nivel estatal como nacional. Destacó que, en muchas ocasiones, los periodistas deben acudir a escenarios complejos para documentar hechos de interés público y garantizar que la ciudadanía tenga acceso a la información.
Gárate consideró que la gravedad de esta situación ha quedado evidenciada por los riesgos que enfrentan quienes ejercen la labor informativa, especialmente en entidades donde la cobertura de temas relacionados con seguridad pública puede representar desafíos adicionales. Señaló que los comunicadores cumplen una función fundamental al servir como la voz que acerca los hechos a la sociedad y permite que la población conozca la realidad de lo que sucede en su entorno.
La diputada añadió que la actividad política también enfrenta circunstancias similares, particularmente para quienes mantienen una participación constante en el debate público. En ese contexto, expresó su reconocimiento a las y los periodistas por continuar desempeñando su labor pese a las dificultades, al considerar que el acceso a la información y la libertad de expresión son elementos esenciales para la vida democrática y para mantener informada a la ciudadanía.